
Lipedema, una patología inflamatoria multifactorial
El lipedema es una patología crónica del tejido adiposo que afecta predominantemente a las mujeres y se caracteriza por una acumulación anómala y dolorosa de grasa, especialmente a nivel de las extremidades inferiores y, en algunos casos, de los brazos. Actualmente sabemos que no se trata exclusivamente de un problema relacionado con la regulación de la distribución de la grasa, sino de una patología compleja caracterizada por alteraciones del tejido adiposo, de la microcirculación y por una inflamación crónica de bajo grado, en la que estímulos externos y células inmunitarias infiltradas en el tejido adiposo contribuyen al mantenimiento del estado inflamatorio.
Acumulación de tejido adiposo
En GEK Lab medimos los niveles inflamatorios mediante biomarcadores específicos evaluados a través del PerMè Recaller Program. Entre los diferentes biomarcadores se encuentra el BAFF (B-cell Activating Factor), una citocina implicada en la inflamación crónica de bajo grado, cuyos niveles aumentan cuando la alimentación es repetitiva (hábitos constantes) o excesiva.
Numerosos estudios han demostrado que niveles elevados de BAFF favorecen la producción de otras citocinas proinflamatorias, promueven la resistencia a la insulina y modulan el metabolismo del tejido adiposo, contribuyendo a la acumulación de masa grasa (precisamente esa grasa «dura e inflamada» característica del lipedema).
En una patología como el lipedema, caracterizada precisamente por una expansión patológica del tejido adiposo y por un estado inflamatorio y oxidativo persistente, la reducción de los estímulos inflamatorios y glicantes mediante una alimentación personalizada representa un importante apoyo nutricional.
MGO: glicación y alteraciones de la microcirculación
Otro de los parámetros evaluados por el PerMè Recaller Program es el Metilglioxal (MGO), principal marcador de la glicación alimentada por el consumo excesivo o repetido de azúcares. Niveles elevados de MGO favorecen el estrés oxidativo, dañan el endotelio vascular y comprometen la funcionalidad de la microcirculación, aumentando la producción de otros mediadores proinflamatorios que favorecen el incremento de la retención de agua (agua extracelular) característica del lipedema.
En el lipedema, donde ya están presentes alteraciones de la microcirculación y de la permeabilidad capilar, una glicación elevada contribuye al mantenimiento del edema y de la inflamación local. Reducir la glicación y la oxidación mediante una dieta antiinflamatoria basada en los resultados del PerMè Recaller Program representa, por tanto, una ayuda concreta como apoyo al tratamiento y para mejorar la gravedad del lipedema. Sin pretender resolver completamente una condición que también presenta características genéticas y familiares, muchos de nuestros pacientes que estaban considerando intervenciones quirúrgicas de apoyo han valorado el resultado como extremadamente eficaz, evitando así opciones más invasivas y, a menudo, inciertas.
Estudiamos los procesos oxidativos, la glicación y los excesos de azúcares (incluidos los efectos similares de los edulcorantes, el alcohol y la fructosa) desde hace muchos años.
Por qué una dieta antiinflamatoria puede ser útil en el lipedema
En el lipedema, la inflamación crónica de bajo grado, la acumulación de tejido adiposo, las alteraciones de la microcirculación y el aumento del agua extracelular (ECW) están estrechamente relacionados. Por este motivo, una dieta antiinflamatoria personalizada representa un importante apoyo al tratamiento.
Reduciendo los estímulos inflamatorios individuales y modulando los fenómenos de glicación mediante las recomendaciones nutricionales indicadas por el PerMè Recaller Program, es posible favorecer una reducción de la carga inflamatoria, mejorar la salud de la microcirculación (sistema de pequeños vasos sanguíneos) y favorecer la función fisiológica del sistema linfático.
Además, el control de la inflamación favorece una mejor composición corporal, contribuyendo a la reducción de la masa grasa general y al mantenimiento de la masa metabólicamente activa.
El PerMè Recaller Program también evalúa la posible presencia de predisposiciones genéticas a patologías metabólicas como la diabetes, la obesidad o la esteatosis hepática, haciendo que el proceso sea extremadamente completo y personalizado para cada persona.
Conclusiones
Una dieta antiinflamatoria personalizada basada en los resultados del PerMè Recaller Program representa hoy uno de los principales instrumentos nutricionales de apoyo en la gestión del lipedema, ya que las evidencias científicas indican que modular la inflamación crónica de bajo grado relacionada con la repetitividad alimentaria y la glicación contribuye a mejorar la microcirculación, el equilibrio de los fluidos corporales y la composición corporal.
